dos puntos blancos

allá en un cuadrado dentro de un cuadrado (o rectángulos) hay dos montañas grises, una más clara que la otra. Una tiene una T en la punta. Balnca T. Encima de estas dos montañas hay un azul claro, en realidad hay dos azules claro, uno más claro que el otro, uno encima del otro. Fueron empujados por los rectángulos de arriba, de los lados. Y entonces el azul claro de abajo tuvo que soportar un buen rato el peso. Porque siempre pesa más lo oscuro. Azul claro solo pudo empezar a contemplar a las montañas, a sus dos puntos blancos, y tuvo que pensar en muchas historias livianas, narraciones ligeras, para sobrellevar el peso. Azul más oscuro no se preocupaba por ser pesado, le gustaba más (pensaba que siendo más claro iba a verse menos). "-uhh, uhh, uhh, uhh, uhh, uhh", empezó a cantar azul claro para soltar todo el aire que cargaban sus nubes. Se mintió: soy el centro, soy el centro, soy el centro de la imagen. Grises escucharon pero decidieron emitir una honda más lenta y desconectar. Las montañas dejaron que sobre ellas volaran pequeños bichos. Estuvieron recibiendo luz solar y estuvieron enjuagando sus orificios con agua pura. Entre la piel terrestre dejaron crecer muchas raíces y dejaron rodar muchas piedritas. En sus múltiples centros el fuego empezó a calentar. Varias superficies se iluminaron con el agua y la luz. Una pequeñita roca fue el centro en realidad.


Comentarios

Publicar un comentario